 Situada a 80 kilómetros de Toledo, junto a la autovía N-V, Talavera es la capital económica e industrial de la provincia, y también su ciudad más populosa (74.000 habitantes). La fama, sin embargo, se la debe a su tradición ceramista, que se remonta al siglo XII. La basílica de la Virgen del Prado posee la obra más ambiciosa y perfecta de la azulejería de Talavera: la sacristía reúne los azulejos más antiguos, de tonos amarillos y decoración geométrica (siglos XIV-XVI), mientras que los azulejos de los muros interiores y del pórtico lucen preciosos tonos azules y dibujos narrativos (siglos XVI-XVIII). En el Museo Ruiz de Luna se puede admirar una gran colección de cerámica desde el siglo XV a la actualidad.
A 25 kilómetros al norte de Talavera (por la carretera CM-5001), se encuentra la Sierra de San Vicente. No tiene grandes alturas -la mayor, 1.366 metros-, pero es rica en vistas -al norte, se divisan el valle del Tiétar y la sierra de Gredos; al sur, el valle del Alberche y los montes de Toledo-, en castañares y en históricas ruinas.
Una ruta a pie memorable es la que parte del pueblo de El Real de San Vicente, tomando un camino de tierra que sale a mano derecha nada más rebasar el número 48 de la calle Juan de Dios Díaz, remontando después el arroyo de los Lomos y coronando, por último, el cerro de San Vicente (1.322 metros). A lo largo de la subida se ven las ruinas del convento de Piélago (siglo XVII); la covacha donde, según la tradición, buscaron cobijo, fugitivos de Talavera, los santos hermanos Vicente, Sabina y Cristeta, luego martirizados y muertos en Ávila por Daciano (siglo IV); y los restos del castillo de los Templarios (siglo XII). Es un paseo de 4 horas -15 kilómetros, ida y vuelta por el mismo camino-, con un desnivel de 550 metros y una dificultad media.
Otra hermosa excursión que puede hacerse por las vecindades de Talavera es la de la Vía Verde de la Jara. Esta antigua vía férrea acondicionada para paseantes y ciclistas queda al suroeste de Talavera, de donde dista 21 kilómetros yendo por la carretera CM-4101 hasta Calera y Chozas y luego por la CM-4160 (dirección Alcaudete de la Jara) hasta el kilómetro 7. Allí está señalizado el desvío hacia Silos, un viejo apeadero desde donde, en una hora de llanísimo pasear a través de espléndidos encinares, se llega al viaducto sobre el embalse de Azután, mirador privilegiado del Tajo y buen observatorio de águilas reales, cigüeñas negras, cormoranes moñudos y otras aves acuáticas nidificantes y de paso.
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